Los datos cuantificados en las redes sociales demuestran que Twitter es la red más utilizada para canalizar las noticias por parte de los medios tradicionales, y que el minuto a minuto se traslada a esta red de forma rápida, ayudado cada vez más por los canales de imágenes como Instagram. Los mismos fotógrafos de los medios tradicionales cuelgan sus fotos en su cuenta de Instagram antes de que su medio las publique, creando una doble vía de comunicación que se viraliza cuando el usuario de las redes lo recoge y lo retuitea o lo pasa por los filtros de Instagram.
Facebook es así mismo una red abierta a la participación, donde los mensajes instantáneos de Twitter y Instagram se relacionan con convocatorias y con comentarios más amplios que se expanden en progresión geométrica y llegan a los blogs donde se analizan y se convierten en las columnas de opinión de los antiguos periódicos. Estos mismos se han tenido que adaptar a la nueva forma de comunicar ligando sus portadas virtuales a la instantaneidad de Twitter o de sus propios canales internos.
Pero son los protagonistas de las huelgas quienes a la vez introducen la información en la red; y no sólo son los manifestantes o los "jóvenes radicales", también las fuerzas de seguridad, las administraciones públicas o los viandantes casuales que se acercan y aportan otra visión:
La verdadera #huelgaenlared está representada por todos y cada uno de los protagonistas. Algunos perfiles interesantes a seguir durante la jornada fueron: @GuardiaCivil_Es @Policia @blocpoliciacat @marianorajoy @gencat @ccoo @ugt, o los perfiles de Facebook de los Mossos d'Esquadra, el canal de la Guardia Civil en Youtube o de los mismos sindicatos, utilizando un esquema de comunicación tradicional con influencers como Joaquín Sabina o Joan Manuel Serrat:
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=eR6wQ4zdG_g[/youtube]
Es evidente que en este tipo de situaciones hay que estar atentos a cómo se utilizan todos estos nuevos elementos de comunicación que ya no son propiedad exclusiva de los antiguos medios.
Imagen | marta abella david datzira